La vida y obra de Léon Verhelst
Léon Verhelst (1872-1955) fue una figura clave en el mundo cervecero y académico belga. Su impresionante carrera se caracteriza por una combinación única de espíritu emprendedor, excelencia académica, una amplia red internacional y un profundo compromiso social. En este resumen se destacan los cuatro aspectos fundamentales de su vida y obra.
Léon Verhelst y las cervecerías Artois
Primeros años y crecimiento
Léon Verhelst nació en el seno de una familia de cerveceros de Flandes Occidental y aprendió el espíritu emprendedor desde muy joven. Tras estudiar en la Escuela Cervecera de Lovaina, donde se graduó con la máxima distinción en 1891, comenzó su carrera como director técnico en la cervecería Rodenbach. Sin embargo, su verdadero salto a la fama se produjo en las Cervecerías Artois de Lovaina.
Presidencia e innovación
Verhelst fue nombrado presidente de NV Brouwerijen Artois, cargo que ocupó durante más de 50 años. Bajo su dirección, Artois se convirtió en una de las cervecerías más grandes e innovadoras de Bélgica. Fue el impulsor de numerosas inversiones, como la construcción de nuevas instalaciones de fermentación y la introducción de nuevas marcas de cerveza (entre otras, BST y Brune Gueuze). Su visión combinaba los conocimientos académicos con la gestión empresarial práctica, lo que condujo a un fuerte crecimiento y al reconocimiento internacional de la empresa.
Gestión de crisis
Durante las dos guerras mundiales, Verhelst demostró ser un líder resiliente. A pesar del exilio durante la Primera Guerra Mundial y los graves daños sufridos por la cervecería en la Segunda Guerra Mundial, siguió siendo la fuerza motriz de la reconstrucción. Sus cartas y notas administrativas dan testimonio de un gran sentido de la responsabilidad y un enfoque pragmático en tiempos difíciles.
Red internacional y reconocimiento
Conexiones europeas
Verhelst construyó una impresionante red de contactos en toda Europa. Ya en su juventud viajó al extranjero para aprender nuevas técnicas de elaboración de cerveza e idiomas. Más tarde mantuvo estrechos contactos con cerveceros, científicos e industriales de países como Alemania, Inglaterra, Francia, Austria y Dinamarca.
Reconocimiento internacional
Su experiencia fue reconocida no solo a nivel nacional, sino también internacional. Verhelst era un conferenciante muy solicitado en congresos y publicaba en revistas especializadas extranjeras. Los cerveceros alemanes le enviaron cartas de agradecimiento por sus contribuciones al sector, y su nombre era mencionado con respeto en círculos científicos e industriales. Su influencia se extendió mucho más allá de las fronteras belgas, lo que contribuyó a la reputación de la industria cervecera belga en su conjunto.
La escuela de cervecería y el «Padre» de generaciones de ingenieros cerveceros
Profesor y director
Tras su etapa en Rodenbach, Verhelst fue llamado por su antiguo profesor Jules Vuylsteke para volver a la Escuela Cervecera de Lovaina. Allí desarrolló una impresionante carrera académica como profesor y, más tarde, como director.
Era conocido por su método de enseñanza metódico y claro, en el que combinaba a la perfección la teoría y la práctica.
Liderazgo pedagógico
Verhelst no solo era considerado por sus alumnos como un profesor, sino como una verdadera «figura paterna». Era justo, comprometido y animaba a sus alumnos a convertirse no solo en técnicos, sino también en personas responsables y emprendedoras. Muchos de sus antiguos alumnos le atribuyeron su éxito posterior y se sentían honrados de pertenecer a su «discipulado».
Formación de generaciones
Bajo su dirección se formaron generaciones de ingenieros cerveceros que más tarde ocuparon puestos clave en el país y en el extranjero. Su influencia en la enseñanza y la profesionalización del oficio cervecero fue enorme y sigue siendo reconocida hasta hoy.
Compromiso social y humanidad
Empresario con conciencia social
Verhelst no solo era un industrial y académico, sino también una persona con conciencia social. Se comprometió con el bienestar de sus empleados y sus familias. Fundó la Fundación Verhelst, que ofrecía servicios sociales al personal de Artois. Su convicción cristiana fue la base de su compromiso social.
Preocupación por la comunidad
Durante los años de la guerra, demostró su compromiso social, entre otras cosas, reservando reservas de arroz para la población civil de Lovaina y Bruselas. También fuera de la cervecería participó activamente en iniciativas sociales y benéficas, a menudo en silencio y sin mucho alboroto.
Relaciones personales
Verhelst concedía mucha importancia a los lazos familiares y las amistades. Su cálida personalidad y su sincero interés por el bienestar de los demás le hicieron muy querido entre sus colegas, empleados y estudiantes. Por ello, su fallecimiento en 1955 fue muy lamentado tanto en el mundo cervecero como en la comunidad académica.
La Fundación Presidente Verhelst: compromiso social con un impacto duradero
En 1949, a la edad de 76 años, Léon Verhelst y su esposa tomaron la iniciativa de donar una parte importante de su patrimonio a una causa social. Con el asesoramiento jurídico de Raymond Boon, se creó la Fundación Presidente Verhelst, una organización sin ánimo de lucro.
La creación de la fundaciùon se anunció festivamente durante la celebración del 50.º aniversario de la presidencia de Verhelst en Artois en septiembre de 1949, en la que volvió a subrayar la importancia de la iniciativa.
Impacto y evolución
La Fundación Presidente Verhelst se convirtió rápidamente en un ejemplo de emprendimiento social. En la revista interna para el personal de Artois, la fundación fue elogiada como un acto de profunda humanidad, que situó a Verhelst en primera línea de las figuras sociales. La fundación no solo ofrecía ayuda financiera, sino que también apoyaba el desarrollo personal y profesional de los empleados y sus familias.
Progresista y pionero
Verhelst se adelantó a su tiempo: la fundación fue uno de los primeros programas de bienestar en el lugar de trabajo en Europa. Ofrecía apoyo para problemas de salud física y mental, e invertía en la educación y el desarrollo de los hijos del personal. Todo ello en una época en la que las prestaciones sociales aún no eran algo habitual.
La Fundación hoy
75 años después de su creación, la Fundación del presidente Verhelst sigue activa y relevante. La fundación se ha convertido en uno de los programas de bienestar independientes más antiguos y grandes en el ámbito laboral en Europa.
En la actualidad, la fundación trabaja principalmente de forma preventiva, con el objetivo de que cada empleado de AB InBev (sucesora de Artois) pueda dar lo mejor de sí mismo. La independencia y el carácter permanente de la fundación son únicos en Europa
La Fundación Presidente Verhelst es un monumento permanente a la visión social y la humanidad de Léon Verhelst. Ilustra cómo su compromiso con el bienestar de los demás no se limitó a su propia época, sino que sigue teniendo un impacto positivo en miles de personas hasta el día de hoy. El fondo es un legado tangible de su convicción de que el espíritu empresarial y la responsabilidad social pueden ir de la mano.